Así que aquí estoy, el mismo cuarto, aburrido y monótono, con el mismo insaciable aroma a soledad, con los mismos recuerdos encerrados en sus paredes, no ha cambiado en nada, aun se escuchan los gritos grabados en su ambiente, las mismas emociones, miedo, rabia, tristeza, soledad... esta casa encierra una tortuosa oscuridad, desde, desde que ella se fue, el sonido ha desaparecido por completo, el color... ya no existe, las conversaciones se marchitaron por completo, porque, porque sus caricias llenaban mi universo, sin ella ya... ya no hay nada, no quiero no quiero volver allí, el mido se apodera de mi voluntad, de mis sentidos... ya no puedo seguir así ya... no puedo, mi pecho no quiere respirar, mis ojos no quieren ver, mi corazón... no quiere palpitar... quiero huir, quiero llorar... no quiero estar sola, no puedo estar sola... necesito tu calor, tus caricias, tus abrazos... sin ti... mi corazón marchita lentamente, vuelve....
El balneario
Hace 7 años
