
Te entrego una última mirada, un último beso, aunque se que jamás los quisiste
Ya se que ella te hace feliz... ya se que tu dulce piel color durazno, pertenece a ella...
Ahora me doy cuenta que tus labios, siempre guardaron el sabor de los suyos, que mi presencia siempre fue fantasmal ante la de ella y que conmigo jamás fuiste feliz...
Pero porqué, porqué jamás confesaste tus sentimientos...
Porque mientras yo aguardaba tu llegada con implacable deseo tu... consumías su piel desgarrando su garganta con cada uno de sus gemidos.
Prometo no llorar al escuchar cada una de tus tortuosas confesiones...
Yo solo espero que con ella si seas feliz...

