
Suavemente toco mi mano, fijo su mirada en mi, esa mirada, penetrante e increíblemente profunda, yo estaba encantada con su presencia, parecia inocente, pero no lo era, era de esas personas con un corazon comprensivo y tierno que despues de haber sufrido se habia tornado completamente duro y fribolo, parecia una niña por fuera, pero por dentro era una vieja, en sus ojos una llama ya apagada por el viendo y un corazon ya cansado de palpitar, me paso una botella y m pidio q bebiera de ella, yo inocentemente acepte y ahora m veo condenada a sufrir lo mismo que ella.
gracias por envenenar mi corazon.
